Hasta aquí hemos llegado

Uh oh, overflow, population, common food, but it’ll do.
Save yourself, serve yourself. World serves its own needs,
listen to your heart bleed dummy with the rapture and the revered and the right – right.
You vitriolic, patriotic, slam, fight, bright light, feeling pretty psyched.
It’s the end of the world as we know it.
It’s the end of the world as we know it.
It’s the end of the world as we know it and I feel fine.

Como ya adelantaba en el final del último artículo, no vamos a tener entradas adicionales en esta página. No quiero engañar a nadie, de modo que seremos claros. Esto NO es una despedida temporal, es un final definitivo.

Cuando, allá por el mes de marzo, me pasó por la cabeza crear una página sobre mis experiencias, reflexiones y conclusiones sobre la delicada y gratificante tarea de ser Guild Master, me senté a escribir una especie de guión con los que consideraba que eran los puntos más importantes que quería tratar. Y pasado este tiempo, con ausencias, complicaciones y demás historias que todos habrán seguido, hemos tratado todos ellos.

Así que, como no quiero resultar más pesado de lo que habitualmente soy, es mejor salir de escena en este momento.

No voy a dar de baja la cuenta en WordPress. Con un poco de suerte, alguien encontrará esta página dentro de un tiempo y lo que lea le podrá resultar de utilidad.

Porque Menos 50 DKP nació con esa finalidad, y si para alguien de los que ha pasado por aquí ha ayudado su contenido, aunque fuera un poco, me doy por satisfecho.

Ya nos veremos. Con esto de las instancias server-cross seguramente será así, antes o después 🙂

Y recuerden: Sean amables.

Y recuerden: Diviertanse. No se lo tomen demasiado en serio. Solo es un juego 🙂

Adieu…

Repartición de botín y otras cosas afiladas. Segunda parte

Fra guerrieri, poffar Bacco!
Gran mustacchi, stretto sacco,
Schioppo in spalla, sciabla al fianco,
Collo dritto, muso franco,
Un gran casco, o un gran turbante,
Molto onor, poco contante.
Poco contante
Poco contante

Vamos a ponernos con las aplicaciones prácticas del sistema de repartición de equipo. La lista que ofrezco a continuación no es exhaustiva en modo alguno, y de hecho estaré encantado en escuchar las ñapas que cada cual tenga a bien aplicar en su guild, los problemas que encuentra y las ventajas que ve. Por mi parte, puedo decir con orgullo que aplicamos un sistema de concilio de loot con tirada de dados en caso de empates de criterio, situación que, por cierto, se da en muy pocas ocasiones. Y nos funciona verdaderamente bien. Mi excusa es que somos pocos y nos llevamos bien 🙂

Y a partir de aquí, los modos de repartición:

DKP:

El viejo y fiable sistema de Dragon Kill Points, en activo desde los tiempos del Everquest y que ha hecho que tantas guilds se rompieran. El concepto es muy sencillo, cada miembro recibe una serie de puntos por acudir a la raid, por llegar de forma puntual, por tirar un boss, etc… Cuando cae un objeto, se le asigna un valor en DKPS que debe ser pagado por la persona que se lo quiera llevar. A más nivel del objeto, más coste para comprarlo.

Existen múltiples variaciones sobre esta sencilla base, y luego hablaré de algunas alternativas interesantes. No soy particularmente aficionado a este sistema, aunque entiendo y comparto la necesidad de implementarlo en la mayoría de las guilds.

– Ventajas:
Es una cuestión de justicia para los que más trabajan y hacen avanzar el carro. Quienes más tiempo dediquen a la raid van a obtener necesariamente más recompensas.

– Inconvenientes: La inflación se produce con mucha facilidad a menos que se trate de una guild con plantilla muy estática, ya que enseguida se suele producir una diferencia de puntos acumulados entre gente que lleva un tiempo dentro del sistema y gente que llega de fuera. Asimismo hay peligro de acumulación de puntos por parte de ciertos miembros, que pueden dar lugar a desánimo cuando cae algo que se llevaba tiempo esperando y el primero de la lista tiene un número de DKP desproporcionado.

Niiiii

Karma: También llamado Ni Karma (Ni!)

Es un sistema de DKP modificado para evitar los problemas habituales de un DKP. Se asignan puntos por las acciones normales (De cinco en cinco en vez de uno en uno). Cuando se va a realizar una asignación de equipo, los interesados realizan un roll de dados, modificando el mismo, si lo desean, por el total de puntos de karma que tengan. El ganador pierde la mitad de sus puntos al llevarse el objeto. Asimismo, no se permite optar a una tirada de dados a menos que los jugadores se encuentren a una diferencia de 50 o menos puntos del que opte al objeto y tenga el mayor número de puntos de karma.

Existe hasta un sistema de utilidades para automatizar el proceso, que podéis descargar desde Curse.

– Ventajas: Tiene las ventajas de los DKP y se trata de un sistema que hace que los puntos entren en el sistema al mismo tiempo que salen, de modo que nos ahorramos problemas de inflación. Además, acaba recompensando a los jugadores regulares, aunque tengan muy mala suerte.

– Inconvenientes: Existe un componente de azar incontrolable por la tirada de dados que puede dar lugar a momentos de drama si el perdedor se toma a mal haber sacado tiradas muy bajas.

Concilio de looteo:

La repartición del botín se realiza entre un determinado grupo de miembros, normalmente el raid leader, un par de oficiales y los miembros que no opten al objeto elegidos al azar. Se realiza una breve evaluación de quien o quienes pueden ser los elegidos y se hace una votación.

– Ventajas: La decisión es inmediata, no hay peligros de inflación ni de azar ni puntuaciones. Usado adecuadamente, es una herramiente muy potente para las guilds que busquen avance y no equipo.

– Inconvenientes: Suele decirse que este mecanismo es todo lo eficaz y conveninete que lo son las personas que asignan el equipo. Para poder entregar una pieza de equipo es necesario un nivel de conocimiento del equipo y las mecánicas de clase de cierto nivel, además de sentido de equilibrio y justicia. Vamos a dejarlo claro desde el principio: El concilio de looteo no es un sistema para todo el mundo. Se pueden cometer injusticias con facilidad y es difícil escapar al favorecimiento de una persona por encima de otra. Las guilds que adopten este sistema han de tener muy claro que responde a una filosofía concreta, y que esta es “No importa quien se lleve el equipo, lo que importa es que la guild avance”. E pluribus, unum: Somos uno, compuesto de muchos.

Muerte!

SWAPS:

Segunda variación de DKP. Lo he encontrado recientemente y me parece original, como poco. Responde a la necesidad de crear un sistema de economía lo más cerrado posible. Cada persona que participe en las raids recibe 1000 puntos. En el momento en que haya que repartir un equipo, comienza una subasta en el que los interesados pujan con sus puntos hasta que haya un ganador. Los puntos empleados por el vencedor se reparten de forma equitativa entre los miembros de la raid.

– Ventajas: Se elimina inflación, azar y buena parte de la acumulación de puntuaciones.

– Inconvenientes: El único que le veo es la posibilidad de que haya un guild hopper que entre para una noche y gaste todos los puntos de golpe, aunque esto se puede solucionar no entregando los puntos en la primera raid, sino haciéndolo de forma gradual.

Como punto final de la chapa: El diseño de repartición de equipo es un asunto complejo, y debe tenerse en cuenta que no hay ningún sistema perfecto, que se cometerán errores en el reparto, y que seguramente en ocasiones se podrían haber hecho las cosas de otra manera. No tengan miedo en reconocer las meteduras de pata y ofrecer la posibilidad de que se cambie un sistema que no es ideal.

Y hasta aquí hemos llegado. La semana que viene, si todo va bien, hablaremos de una situación inevitable. El drama y los conflictos que, como la muerte y los impuestos, son inevitables.

Repartición de botín y otras cosas afiladas. Primera parte

Listen all you people come gather round
I gotta get me a game plan gotta shake you to the ground
Just give me what I know is mine
People do you hear me just give me the sign
It aint much Im asking if you want the truth
Heres to the future for the dreams of youth
I want it all I want it all I want it all and I want It now

Si les preguntan ustedes a los miembros de su guild cual es la motivación que les hace ir de raideo, es muy probable que reciben respuestas del estilo de “No me gusta el PVP”, “Quiero conseguir metas en conjunto”, “Me lo paso bien jugando con los amigos”

Mentiras. Falsedades. Excusas de mal pagador.

El personal lo que quiere es el botín. Objetillos morados, encantamientos, sets completos.

Y, como ya he dicho en otra ocasiones, no todo lo anterior es una exageración 🙂

Mio!

Este artículo ha tardado mucho en realizarse, y al final no he tenido más remedio que dividrlo en dos partes. Si quiero que ustedes, apreciados visitantes a este, su bloj, quiere acabar la lectura sin dormirse, hemos de hacer sacrificios. Así que voy a hacer la típica división de conceptos básicos y aplicaciones prácticas.

Las preguntas que la mayoría de los guild leaders novatos se suelen hacer es: ¿Merece la pena tener un sistema repartición de equipo en mi guild?. ¿Cual funcionará mejor?

La primera respuesta es sí, y siempre. De nuevo, todos somos muy majos, nos reímos mucho y nos lo pasamos muy bien, pero cuando caen las piezas moradas en un altísimo porcentaje de las ocasiones, tendemos a olvidarnos de todo ello y las queremos para nosotros, y es entonces cuando llegan los lloros, los gritos de “Injusticia!” y las ganas de matar.  El tema del equipo es uno de los que más problemas y dolores de cabeza han causado entre las guilds del mundo entero ya que, aunque existen mucho y muy distintos estilos y mentalidades a la hora de jugar, la inmensa mayoría de los jugadores pensamos en nosotros mismos y tiende a importarnos medio pimiento el resto del mundo.

Hay que poner coto y barreras al egoísmo rampante, y es necesario hacerlo de forma que salgamos todos beneficiados. Porque, aunque todavía haya mucho despistado, en caso de las hermandades PVE, el equipo está para hacer avanzar a todo el mundo hacia el siguiente reto. No para que tú te lleves un par de objetos y te vayas a la siguiente hermandad a repetir el proceso, melón.

En cuanto a la segunda pregunta, no hay una respuesta que pueda considerarse totalmente correcta. Creo que lo que hay son sistemas más o menos adecuados a la mentalidad y forma de hacer las cosas de una guild en concreto, al igual que hay hermandades con distintas motivaciones.

Loot!

En todo caso, existen una serie de características que considero imprescindibles a la hora de desarrollar un sistema de reparto de botín y se articulan alrededor de los siguientes puntos:

  • Autonomía: El sistema ha de poder funcionar independientemente de las personas que lo usen. Más claramente: No se puede depender de que haya una persona concreta en un momento dado para aplicarlo.
  • Transparencia: No puede haber pantallas entre el equipo a asignarse y las personas que van a recibirlo. No puede haber mecanismos detrás de las bambalinas. Todo debe estar explicado claramente e, idealmente, la asignación de equipo se debería hacer ipso facto. En el momento en que no se explican las cosas bien, según el reglamento, es cuando se pueden producir malentendidos y gérmenes de problemas y jugoso, jugoso drama.
  • Imparcialidad: Favoritismos fuera. Esto es tan importante que no sé como recalcarlo. Aun en el caso de que se utilice un sistema de asignación directa de equipo, se debe hacer siguiendo unos criterios para beneficiar a la hermandad en su conjunto.
  • Ausencia de inflación: La maldición de los DKP. Posibilidad de que los miembros más veteranos de una guild puedan amasar una tremenda cantidad de puntos que creen una grieta con la gente más nueva que no pueda llenarse de ninguna manera, de forma que de un grupo de cuarenta jugadores dedicados, una tercera parte no pueda llegar a solicitar equipo en su vida.
  • Posibilidad de revisión: Los tiempos cambian, las hermandades evolucionan y lo que en un momento dado nos venía estupendamente, puede resultar incómodo e inútil pasado un tiempo. Estos sistemas de reparto de botín no deberían estar escritas en piedra y han de ser cambiadas en caso necesario. ¿Que cuando es el momento de realizar un cambio?. Me temo que eso deberán descubrirlo ustedes.

Pero todo esto es teoría y buenas intenciones. La semana que viene hablaremos de las aplicaciones prácticas en forma de variadas formas de repartir objetos. Como siempre, hay un modo para cada persona.

Enseñame la pasta

Money, get away.
Get a good job with good pay and you’re okay.
Money, its a gas.
Grab that cash with both hands and make a stash.
New car, caviar, four star daydream,
Think I’ll buy me a football team.

El dinero es un problema. Aunque sea virtual.

Cuesta mucho de ganar y se gasta en reparaciones que da gusto. Lo mismo pasa con los consumibles, las recetas y demás reagentes. Hay que hacer un buen esfuerzo para subir las habilidades.

Sin embargo, es necesario tomar en cuenta un detalle cuando hablamos de hermandades: Estamos en esto para avanzar juntos, de modo que el concepto de “Esto es mío” debe dejarse de lado. Los activos disponibles no son de uno, son de la hermandad. Sé que esto parece clarísimo, pero se sorprenderían de la cantidad de jugadores que pertenecen orgullosamente a la cofradía de la virgen del codo y no se dan por aludidos cuando se comenta que las solapas dedicadas a raid en el banco no se van a llenar solas y que todo el mundo debe arrimar el hombro.

Hace tiempo, la gestión del banco y los activos en una hermandad era un horror. No había esa maravilla llamado banco de la hermandad y todo se hacía a mano, aprovechando los bancos de los GM y los oficiales y provocando mucho trabajo. Ya que se nos han dado las herramientas para hacernos la vida más fácil, vamos a aprovecharlas.

La gestión, actualización y guarda de los activos de una hermandad se suele hacer por parte del gestor del banco (Mal llamado banquero). Es una posición tremendamente importante, porque a poco que nos descuidemos, nos vamos a encontrar con una enorme cantidad de activos que valen una cantidad de dinero de echarse a temblar. Mucho cuidado a quien damos acceso al banco y al número de retirada de objetos que se permiten. No sería la primera vez que una hermandad se encuentra con que algún listo se les ha colado hasta la cocina y se ha llevado hasta las plantas del recibidor. Personalmente, prefiero que el control del banco se encuentre en manos de una sola persona, preferiblemente del guildmaster o alguno de sus brazos derechos.

Caja

Vámonos con otra de esas listas de recomendaciones que tanto me gusta poner:

  • Mucho ojo a los rangos: Establezcan un rango mínimo para su uso. Personalmente, me gusta dar más libertad a los jugadores con experiencia y los miembros de la raid fija y menos a los alters y recién llegados. La confianza hay que ganársela.
  • Menos es más: Restrinjan las retiradas de objetos. Si el personal no tiene muy claro lo que quiere coger, es problema suyo. Tres retiradas al día es un buen número, como término medio.
  • Fomenten el uso: Que los miembros de la hermandad sean generosos y compartan. Repito: QUE SE COMPARTA. Estamos en una asociación de jugadores con un objetivo común. Si no se tiene eso claro, debería replantearse las cosas en el juego
  • Prediquen con el ejemplo: Sean generosos con los objetos y el dinero que ponen en el banco si son los responsables. Es más, séanlo hasta la prodigalidad. El ejemplo suele engendrar la costumbre dentro de los grupos.
  • Orden, orden, orden: Separen en solapas distintas y que haya reglas claras. En caso de que haya dudas o gente que no se entere, comentenlo con el interesado. Hay pocas cosas más feos que un banco donde se ponen los calcetines en el cajón de los bañadores.
  • Control: Miren los logs del banco y comprueben quien ha retirado qué y cuantas veces. Tener las entradas y salidas controladas es importante para evitar sorpresas y hacer correcciones en los comportamientos incorrectos.
  • El banco no es un lugar de almacenamiento temporal: Se puede dejar una solapa para dejar objetos verdes y donaciones, pero no para dejar cosas que no nos caben en nuestro propio banco.
  • El uso del banco es un privilegio, no un derecho inalienable: Ojo a los usos y abusos y estén rápidos a cortar de raíz cualquier comportamiento que consideren inapropiado. Las reglas se pueden, y deben, cambiar de inmediato y sin previo aviso en caso de que se considere.
  • Excepciones cero: Ni los amigos, ni los hermanos del alma se pueden saltar las reglas de retirada de objetos. No importa cuanto lloren, no importa cuanto protesten, nadie retira más objetos que los esatblecidos después de medianoche 🙂
  • Tengan siempre una copia de seguridad: No les voy a decir que hagan una copia de todos los objetos que entren, pero sí que tengan una serie de activos críticos, bien en forma de dinero, consumibles, reagentes y objetos mágicos que les puedan sacar las castañas del fuego en caso de que haya un desastre mayúsculo, como un ninjeo al banco de la hermandad.

Como forma de guía somera, ofrezco un par de opciones distintas en lo que a gestión de banco se refiere. El primero lo considero más conveniente para guilds más informales y/o de un número menor de miembros, mientras que el segundo me parece más adecuado para guilds enfocadas a raideo, con un número de miembros elevado, y que requieran una organización más estricta.

Pasta

CONFIGURACIÓN BÁSICA:

Supongamos un banco con cuatro pestañas:

Pestaña 1: General
Cualquiera con rango raider o superior puede tomar y depositar objetos para compartirlos con los miembros de la guild.
Se pueden retirar un máximo de seis objetos al día.
Pestaña 2: Raid
Cualquiera con rango raider o superior puede tomar y depositar objetos.
Se pueden retirar un máximo de tres objetos al día.

Pestaña 3: Profesiones
Cualquiera con rango raider o superior puede tomar y depositar objetos.
Se pueden retirar un máximo de tres objetos al día.

Pestaña 4: Objetos de raid y DKP
Esta pestaña puede verse por los miembros con rango raider o superior.
Contiene objetos que se adquieren a cambio de DKP. El GM y los oficiales a cargo podrán entregar dichos objetos.

CONFIGURACIÓN AVANZADA:

Supongamos un banco con seis pestañas:

Pestaña 1: Donaciones
Cualquiera con rango raider o superior puede tomar y depositar objetos para compartirlos con los miembros de la guild.
Se pueden retirar un máximo de 10 objetos por día. Se pueden depositar objetos sin límite.
Los oficiales puede mover objetos de esta pestaña a otras en caso de que lo crean conveniente.

Pestaña 2: Objetos valiosos

Cualquiera con rango raider o superior puede tomar y depositar objetos para compartirlos con los miembros de la guild.
Se pueden retirar un máximo de dos objetos por día. Las retiradas se deben hacer para uso personal. En caso de que finalmente se decida no usar el objeto retirado, debe devolverse a la pestaña, sin excepciones.

Pestaña 3: Pociones
Cualquiera con rango raider o superior puede tomar y depositar objetos.
Se pueden retirar un máximo de un objeto (O pila de objetos) al día. Las retiradas son para uso personal de la persona que las hace.
Por favor, depositad únicamente pociones, aceites y piedras de afilar en esta pestaña.

Pestaña 4: Comida
Cualquiera con rango raider o superior puede tomar y depositar objetos.
Se pueden retirar un máximo de un objeto (O pila de objetos) al día. Las retiradas son para uso personal de la persona que las hace.
Por favor, depositad únicamente comida para PJ o mascotas. Se permite el depósito de reagentes a fin de que se pueda subir el skill de cocina.

Pestaña 5: Objetos creados
Cualquiera con rango raider o superior puede tomar y depositar objetos.
Se pueden retirar un máximo de dos objetos (O pilas de objetos) al día.
Se permite depositar cualquier reagente para profesiones.

Pestaña 6: Objetos de raid – DKP
Esta pestaña puede verse por los miembros con rango raider o superior.
Contiene objetos que se adquieren a cambio de DKP. El GM y los oficiales a cargo podrán entregar dichos objetos.
Caulquier retirada debe ser comunicada al mestro banquero inmediatamente.

El tema de las donaciones monetarias prefiero dejarlo al libre albedrío de cada cual. Personalmente, creo que los miembros deben autoregularse en este aspecto. Y si os lo estáis preguntando, no me gusta que las reparaciones se hagan con cargo al dinero de la guild. Aquí cada uno debe responsabilizarse de lo suyo.

Sentimos en el alma la longitud del artículo, de nuevo. Les juro que cada vez que me pongo a escribir pienso “Este lo haremos rápido y sencillo”. Lo malo de las hermandades es que luego nunca son rápidas ni sencillas.

Y la semana que viene… Evaluamos a nuestros jugadores.